La crisis del coronavirus

El fenómeno del COVID-19

Ni me despeino cuando auguro la mención del COVID-19 en los libros de texto (por llamarlos de alguna manera) del futuro. Un hito del siglo XXI en materia de salud pública. Todo un fenómeno de masas a nivel mediático. Redes sociales infestadas con los hashtags #Coronavirus y #COVID19. Una alarma mundial sin precedentes de nuestro siglo. No recuerdo nada parecido desde la gripe A y el Ébola. Acerca de la primera, poco se hicieron esperar los teóricos de la conspiración para acusar a la OMS de cambiar la definición de pandemia tras el brote de la Gripe A (también denominada H1N1 o porcina) con el fin de encaminar a las masas hacia una alerta de la salud mundial. Más concretamente, estos teóricos ponían a la OMS en el punto de mira al responsabilizarla de haber suprimido la coletilla de ‘alta mortalidad‘ de su definición, con la intención de «… despejar el camino hacia la declaración de una pandemia (…)», así lo explica la propia Organización Mundial de la Salud en su página web. 

Me quedo aquí, en las teorías de la conspiración, para compartir un microrrelato de mi autoría con el que lejos de querer herir susceptibilidades solo presento una cortísima historia de ficción distópica. Que así sea pues.

El Currot-55

Año 2055, una metrópoli de una nación cualquiera

El exceso de población envejecida cuyas pensiones nuestros gobiernos se ven imposibilitados a seguir asumiendo ha aumentado un 44% en la última década. Urge provocar una crisis económica a nivel mundial y reducir de forma drástica dicho exceso. Lamentamos enormemente tener que recurrir una vez más a una medida tan drástica, sin embargo, debemos proceder con inmediatez. El huésped susceptible será la mencionada población y su propagación se llevará a cabo en el gigante asiático, emulando el episodio de 2019. Esperamos sinceramente que sea inocuo para el resto de las personas, con especial deseo en el caso de los más jóvenes. Damos inicio a la Cuarta Guerra Mundial. El Creador nos coja confesados.

Directora FMI

Anexos

Kurrot-55 es un juego de palabras inspirado en Curro (Kurro-t), la mascota de la Expo de Sevilla del 92 y el Cobi (Covi-t) de las olimpiadas de Barcelona del mismo año. De Curro he cambiado la «c» por la «k» como símil de lo que sucede con la «v» de Covit-19 (Cobi).

55 hace referencia al año en que se origina el Kurrot-55 en el microrrelato, emulando la nomenclatura del Covit-19 (2019).

Que la firma corresponda a la directora del FMI es un claro guiño a la polémica declaración de Largade, allá por 2015, sobre la población envejecida y sus pensiones.

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